Editorial

La evolución de la imprenta: desde Gutenberg hasta la impresión digital

20 de Febrero de 2018

Hacia 1440 Johannes Gutenberg inventó la imprenta moderna con tipos móviles, la cual permitió una mayor difusión del conocimiento en Europa. Desde el siglo XV, las técnicas de impresión han cambiado mucho.

En la actualidad, existen sistemas de impresión directa como flexografía, huecograbado, calcografía y serigrafía; indirecta (offset) y digital. Sin embargo, las dos técnicas más utilizadas son la impresión offset y la digital, que, a día de hoy, ofrecen una calidad muy similar.

La evolución ha sido muy larga desde la imprenta de Gutenberg hasta la impresión digital, que comenzó a finales del siglo XX. Ahora mismo sería impensable seguir utilizando las mismas técnicas de impresión que hace siglos, ya que no podrían satisfacer la demanda actual ni permitirían llegar a los plazos de entrega y calidad exigidos. A continuación, vamos a resumir diferentes sistemas que han servido a lo largo de los siglos para reproducir textos e imágenes.

Antes de la imprenta de Gutenberg

Hasta el siglo XV, la reproducción de textos e imágenes había sido una tarea laboriosa que se realizaba a mano y con la que se obtenían escasos ejemplares que solo llegaban a unos pocos. En esa época existieron también otros sistemas de impresión como la imprenta rudimentaria desarrollada por los chinos en el siglo II y la impresión mediante sellos sobre objetos de arcilla que se realizaba en la antigua Roma alrededor del año 440 a.C.

Para reproducir textos e imágenes se utilizaba, sobre todo, la xilografía, una técnica de grabado sobre madera que surgió en torno al siglo V a.C. en la China Imperial pero que no se difundió por Europa hasta finales del siglo XIV. A partir de la aparición de la imprenta, la xilografía empezó a usarse, principalmente, para hacer las ilustraciones de los libros impresos.

¿Qué aportó Gutenberg?

El sistema de imprenta de tipos móviles resuelve la necesidad de mecanizar el proceso de impresión de textos sin tener que grabar cada página, como pasaba con la xilografía. Así, la imprenta de Gutenberg logró reducir el tiempo de reproducción de textos, aumentar la tirada de las copias de los manuscritos y abaratar costes.

Aunque fue en China donde se crearon los primeros tipos móviles en el siglo XI y en Corea un siglo más tarde se elaboraron los primeros en metal, la aportación de Gutenberg, que había trabajado de orfebre, consistió en introducir algunas innovaciones técnicas. El impresor alemán fabricó moldes de fundición para reproducir tipos de plomo de cada una de las letras del abecedario con el fin de componer textos. Estos tipos móviles metálicos, que eran intercambiables y reutilizables, soportaban mejor la presión de las prensas y tenían mayor resistencia al desgaste por el uso que las planchas xilografiadas.

La aportación de Gutenberg a la imprenta moderna fue principalmente una prensa adaptada de la utilizada para el vino y los tipos móviles.

Además, Gutenberg construyó una prensa que era una adaptación de la que se utilizaba para el vino, usó por primera vez un punzón metálico para fabricar los tipos – que antes eran de madera-, y elaboró una tinta más intensa que la disolución acuosa empleada con la xilografía.

El primero de los libros que Gutenberg imprimió con tipos móviles en Occidente fue el Misal de Constanza, entre los años 1449 y 1450, aunque su obra maestra fue La Biblia de las 42 líneas. Este libro, también conocido como La Biblia de Gutenberg, empezó a imprimirse en 1452 y forma parte de los incunables que existieron hasta el año 1500, marcando el comienzo de la edad de la imprenta. Sin embargo, en Oriente el primer libro impreso que se conserva es El Sutra de Diamante, cuyo texto original estaba escrito en sanscrito y fue estampado sobre un pergamino por Wang Chieh en el año 886 en China.

Primeros libros más antiguos impresos que se conservan: El Sutra de Diamante y La Biblia de Gutenberg

Cómo ha evolucionado la prensa

Hasta el siglo XVIII siempre hablamos de prensas manuales, desde las primeras prensas de tornillo, pasando por las que incluían muelles en el siglo XVII, hasta la aparición de las prensas de hierro hacia 1800, fecha en la que empezaron a sustituirse los tornillos por palancas.

En aquella época, las mejores prensas manuales solo eran capaces de producir unas 300 impresiones por hora, cifra que superaban las prensas de hierro porque usaban moldes mucho más grandes que los de madera. En la actualidad, la prensa digital HP Indigo 12000 es capaz de imprimir 3.450 hojas por hora.

A lo largo del siglo XIX se desarrollaron numerosas innovaciones para satisfacer la necesidad de una mayor rapidez en los tiempos de impresión y del abaratamiento de los costes. En primer lugar, fue la prensa accionada por vapor, seguida por la prensa de cilindro, que evolucionó hacia la rotativa y la prensa de doble impresión, las cuales permitían la impresión a doble cara. A finales del siglo XIX comenzó la impresión en rotativa continua, que usa el papel en bobina.

Cambios en la composición de textos

La composición tipográfica manual era un proceso lento que se realizaba letra por letra usando una vara de componer y cajones de letras. El primer paso para mecanizar este proceso fue la construcción de la máquina componedora de textos, creada por William Church en 1822, a la que siguió la linotipia, inventada por Ottmar Mergenthaler en 1886, que era capaz de producir una línea completa de tipo de metal a la vez, y que fue sustituida por la litografía offset y la composición electrónica por ordenador.

En el siglo XX apareció la fotocomponedora, una máquina inventada en 1958 por los ingenieros Luis Moyroud, René Higonnet y René Grea con la que se podían preparar 15.000 líneas de texto por minuto. En este caso, los caracteres se imprimían fotográficamente sobre papel fotosensible.

La aparición de diferentes técnicas de impresión prolifera, sobre todo, en los siglos XIX y XX. Aloys Senefelder inventó la litografía entre 1796 y 1798, la cual evolucionó hacia la litografía offset en 1904 por parte de Ira W. Rubel. Un año después llegó la flexografía, la serigrafía surgió en 1940 y la fotocomposición o fotolitografía en 1946.

Diferencias entre impresión offset e impresión digital

Prensas de impresión offset e impresión digital

Después de este repaso a las técnicas de impresión del pasado, nos centramos en la impresión offset y la impresión digital para especificar las diferencias entre ellas.

La impresión offset es un sistema indirecto que deriva de la litografía en el que la plancha se moja parcialmente con agua que repele la tinta grasa. Mediante un láser se dibuja el diseño en planchas de aluminio, una por cada tinta, y se coloca una plancha enrollada en el cilindro portaplanchas mientras que otros rodillos aplican la tinta.

Sin embargo, la impresión digital recibe la orden directamente desde el equipo informático que gestiona la máquina impresora, sin procesos intermedios. Este sistema no dispone de planchas metálicas sino de unidades de imagen fotoreceptores. En Truyol Digital contamos con las prensas digitales HP Indigo, las cuales son la única tecnología del mercado que imprime igual que el offset, de ahí que se conozca como offset digital o electrotinta.

En el caso de la tecnología HP Indigo la plancha analógica de aluminio es sustituida por una unidad PIP, una plancha virtual que se va pintando y borrando en cada vuelta del tambor. Esa plancha especial se carga eléctricamente y se cubre con una electrotinta de HP que se transfiere a la mantilla de caucho y de ahí al papel.

¿Cuáles son las principales diferentes entre la impresión offset y la impresión digital? Mientras que para tiradas cortas, la impresión digital es más rápida y barata, en el caso de las grandes tiradas, el sistema offset es más económico.

En caso de tener que realizar un pedido de forma urgente, la impresión digital es más rápida porque la puesta en máquina es instantánea y no hace falta esperar para poder manipularlo porque la tinta se seca rápido. Sin embargo, el proceso de la impresión offset es más lento, ya que es necesario producir una plancha específica por cada trabajo, imprimir y dejar seca la tinta 24 horas antes de manipularlo para evitar repintes.

La impresión offset presenta costes fijos altos de puesta en máquina debido a la fabricación de las planchas de calidad para cada impreso, sin embargo, sus costes variables son bajos, porque el precio por unidad se ve reducido en grandes tiradas. En cambio, los costes de la impresión digital no varían, independientemente del número de copias solicitadas.

Otra de las diferencias consiste en la existencia de una tirada mínima en la impresión offset con vistas a rentabilidad, una limitación que no existe en la impresión digital, en la que se puede realizar un pedido de una sola copia si se desea.

La impresión digital permite personalizar la información de cada hoja gracias al dato variable, mientras que en el sistema offset todos los ejemplares impresos deben ser iguales.

Con el paso del tiempo, la impresión digital, que no para de incorporar avances, permite el uso de una amplia gama de soportes y proporciona una excelente calidad fotográfica, que es igualable a la impresión offset.

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